En los años 1870s, dos inventores, Elisha Gray y Alexander Graham Bell, ambos independientemente diseñaron aparatos que podían transmitir voz eléctricamente (el teléfono). Ambos hombres se apresuraron con sus respectivos diseños a la oficina de patentes con tan sólo horas de diferencia de cada uno, Alexander Graham Bell patentizó su teléfono primero. Elisha Gray y Alexander Graham Bell entraron en una famosa batalla legal por la invensión del teléfono, la cual ganó Bell.

Tanto el telégrafo como el teléfono son sistemas eléctricos basados en cable, y el éxito de Alexander Graham Bell con el teléfono vino como un resultado directo de sus intentos por mejorar el telégrafo.

Cuando Bell empezó a experimentar con las señales eléctricas, el telégrafo había sido un medio de comunicación ya establecido por unos 30 años. A pesar de ser un sistema altamente eficiente, el telégrafo, con su código Morse de puntos y rayas, estaba básicamente limitado a recibir y enviar un mensaje a la vez. El extensivo conocimiento de Bell acerca de la naturaleza del sonido y su entendimiento de la música le permitió realizar conjeturas acerca de la posibilidad de transmitir múltiples mensajes sobre el mismo cable al mismo tiempo. Aunque la idea de un telégrafo múltiple había estado en existencia por algún tiempo, Bell ofreció su propio acercamiento musical y armónico como una posible solución práctica. Su "telégrafo armónico" estaba basado en el principio de que muchas notas pueden ser enviadas simultáneamente sobre el mismo cable si las notas o signos difieren en tonalidad.

Para October de 1874, la investigación de Bell había progresado al extremo de que pudo informar a su futuro suegro, el abogado de Boston Gardiner Greene Hubbard, acerca de la posibilidad de un telégrafo múltiple. Hubbard, quien recentía el absoluto control que entonces ejerciera la Compañía Telegráfica Western Union, instantáneamente vio el potencial de romper con tal monopolio y le dio a Bell el respaldo financiero que necesitaba. Bell procedió con su trabajo en el telégrafo múltiple, pero no le dijo a Hubbard que él y Thomas Watson, un joven electricista cuyos servicio el había contratado, estaban explorando la idea que se le había ocurrido ese verano - la de desarrollar un aparato que pudiera transmitir voz eléctricamente.

Modelo del Teléfono de Alexander Graham Bell

Este modelo del primer teléfono de Bell (right) es un duplicado del instrumento a través del cual sonidos hablados fueran por primera vez transmitidos eléctricamente (1875).

Mientras Alexander Graham Bell y Thomas Watson trabajaban en el telégrafo armónico a la insistente urgencia de Hubbard y otros inversionistas, no obstante Bell se reunió en Marzo de 1875 con Joseph Henry, el respetable director del Instituto Smithsonian, quien escuchó las ideas de Bell acerca del teléfono y le ofreció palabras alentadoras. Estimulado por la opinión positiva de Henry, Bell y Watson continuaron con su trabajo. Para Junio de 1875 el objetivo de crear un dispositivo que tansmitiría voz eletrónicamente estaba a punto de ser materializado. Habían probado que diferentes tonos variarían la fuerza de una corriente eléctrica sobre un cable. Por consiguiente, para alcanzar el éxito sólo necesitaban construir un transmisor funcional con una membrana capaz de variar las corrientes eléctricas y un receptor que pudiera reproducir estas variaciones en frecuencias audibles.

En Junio de 1875, mientras Alexander Graham Bell experimentaba con esta técnica llamada "telégrafo armónico " descubrió que podía escuchar sonido sobre un cable. El sonido que escuchó fue el de un resorte de reloj retiñendo.

El más grande logro de Bell fue alcanzado el 10 de Marzo de 1876, marcó no sólamente el nacimiento del teléfono sino también la muerte del telégrafo múltiple. El potencial de comunicaciones contenido en esta demostración de poder "hablar con electricidad" sobrepasó largamente aquel que pudiera implicar la posibilidad de simplemente incrementar la capacidad de un sistema de puntos y rayas.

El libro de notas de Alexander Graham Bell el 10 March de 1876, describe su exitoso experimento con el teléfono. Hablando a través del instrumento con su asistente, Thomas A. Watson, en el otro cuarto, Bell pronuncia estas famosas primeras palabras, "Sr. Watson -- venga acá-- quiero verlo."